jueves, 17 de octubre de 2013

Castigo, Olvido y Consuelo

¿No os sucede que hay determinados momentos en que una película, una canción o un libro os marcan parte de vuestra vida? 
Soy de las que piensa que nuestro presente tiene que ver con todo lo que ha tenido lugar en nuestro pasado, con esos hechos que nos han ido convirtiendo en lo que hoy somos. 
Con el tiempo y las experiencias te das cuenta que cada minuto que inviertes en hacer algo es tremendamente valioso, y por ello escoges tus actividades con sumo cuidado, eliges las personas de las que quieres rodearte y disfrutas de aquello que te hace sonreír al máximo. 
Por eso ya apenas escucho las canciones que antes tanto me gustaban y me hacían pensar, he dejado de ver películas románticas que elevan mi imaginación al cubo y acaban fastidiando mi día a la séptima potencia y entre mi biblioteca son sólo unos cuantos los elegidos que permito alojarse para acumular polvo y vivencias con el paso de los días. 
Sin embargo y pese a alejar de mi determinadas cosas, en ocasiones el destino se hace imprevisible y te aborda con sucesos que no te esperas. Uno de ellos fue "conocer" al escritor de un libro que ha marcado un antes y un después en mi inestabilidad sentimental. 

Supe de la existencia de su libro hace unos cuantos meses, sin embargo me resistí a leerlo por miedo, miedo a que esas palabras o esa historia pudiera hacerme sensible y reencontrarme con sentimientos que poco a poco he ido aplacando.
Y de repente un día me topé con su autor. Yo lo llevo siguiendo durante mucho tiempo en las redes sociales, me gustan sus palabras, sus artículos de prensa y quizás por saber cómo es su forma de escribir me resistía a leer su novela. Pero un comentario encendió esa pequeña chispa que provoca que te atrevas a hablar y a compartir palabras. Son muchos sus seguidores y no se muy bien el por qué él decidió seguirme a mi, pero quizás esas pequeñas frases de apenas 140 caracteres me dieron el empuje que necesitaba para comprar el libro. Y así lo hice. Lo pedí a una librería por internet y al día siguiente lo tenía en casa.
Aparentemente sus tapas no dicen nada, recuerdo que comentándolo con una amiga me dijo que parecía un manual universitario y que de estar entre un montón de libros quizás no llamase la atención, pero así es él, un autor que dice no vender por la portada. 
Y poco a poco me fui adentrando en sus letras, en lo que para mi era un conjunto de sentimientos enfrentados. Comencé llorando, sus primeras páginas me trajeron recuerdos que se acercaban tanto a mi propia historia que no pude evitarlo. Aun así no cerré el libro y decidí seguir leyendo, porque a veces uno se hace fuerte enfrentándose a sus propios miedos y recuerdos pasados. 
Son tantas las palabras que encierran esas escasas 73 páginas, tantos los sentimientos allí expuestos que en ocasiones has de leer hasta dos o tres veces el mismo párrafo para encontrarle un sentido, porque así es él, el que todo lo lía para dar un significado opuesto a lo que parece claro. Porque cuando te sientes triste leyendo alguna de sus frases, él le da un giro de 180 grados para hacerte sonreír o al menos quedarte pensando en lo que ha dicho, haciéndote olvidar ese motivo que te provoca hacer "pucheritos". 
  
Hay personas que te regalan su alma en lo que escriben, creo que él es una de ellas. Una historia que te conmueve desde el inicio hasta el final. Quizás yo estoy muy acostumbrada a sus frases, a sus letras pero en cada página notas como esos sentimientos tan bien descritos se hacen tuyos.
¿Quién no ha pasado por una ruptura sentimental? Él la aborda con una historia mágica en la que poco a poco te vas adentrando y conociendo los personajes. Pero de fondo queda la parte en la que toda historia se divide cuando acaba y que él rompe en tres, castigo, olvido y consuelo.
A todos nos es fácil identificarnos con cada una de estas etapas, alguna vez he hablado de ello, sobre la rabia que se siente al inicio, cuando te repites una y otra vez esos momentos vividos que dieron origen a lo que mas tarde sucedió, y no puedes otra cosa que castigarte por haber cometido tantos errores. 
Pero como él bien dice... "cada cosa que se hace le roba el protagonismo a otra que fue posible". Quizás no sabemos cuáles serían las mejores de todas esas posibles que tenemos, pero bien el destino o el empeño hacen que tan sólo una se lleve a cabo. El resultado final solo se ve cuando pasa el tiempo. 

Hay una frase de este libro que se me quedó grabada a fuego, y decía algo así como que una relación acaba en el momento de empezar a conocernos, y ahora lo veo muy cierto. 
Piensas cómo al principio todo son coincidencias, los me gusta hacer esto o aquello siempre aparecen de forma espontánea, porque claro... ¿cómo vas a hablar de lo eterno? Eso se hace con el tiempo, el mismo que ha de pasar cuando a una relación no le encuentras ya el sentido de su existencia, de su seguir siendo. 

Durante el olvido y consuelo muchas son las frases pensadas, muchas de ellas en mitad de la noche cuando sobresaltada despiertas y te das cuenta que ya no hay nadie. Noches de insomnio que nos provocan cansancio a la mañana siguiente y sin embargo nunca acabas de rematar. Son muchos los sinsabores que tratas de ocultar tras el primer café de la mañana y los chocolates a lo largo del día. 
Vas dejando pasar ese tiempo poco a poco, engañándolo con tardes ocupadas y quehaceres eternos. Y así, un día piensas que quizás hay algo que nunca se olvide, que siempre permanece, pero ya no importa, al menos no tanto. 

Y hoy precisamente mientras he salido a hacer unas fotos al caer la tarde, un recuerdo me ha llamado, literalmente hablando, porque lo que he recibido ha sido una llamada de alguien que ha formado parte de mi pasado. Y entonces tu continuidad se ve alterada por unas palabras, por el simple hecho de oír un nombre, pero ahora es diferente. Ya no hay lágrimas por medio, solo un triste recuerdo que es difícil de borrar pero que te ha hecho ser la persona que eres. 


Y por todo ello, quiero dedicar estas humildes palabras al escritor de esta novela que me ha dado mucho y que recomiendo fervientemente. No puedo decir nada más ni nada menos sobre esta historia, simplemente que todo aquel que la lea disfrute y tenga en cuenta esas frases que luego sirven para dar grandes consejos. 

                                                                     Gracias L.K.

jueves, 3 de octubre de 2013

Desde mi ventana

Esta mañana cuando estaba esperando en el banco que me tocase mi turno, me ha pasado algo curioso. De repente un chico ha entrado con la camiseta del Real Madrid y el 7 de Ronaldo a la espalda. Todo era mas o menos normal hasta que se ha saltado la cola y en mitad de la sucursal ha soltado un "Hala Madrid", le ha dicho algo al cajero y se ha ido. Yo le conozco porque le veo pasar muchas veces por mi calle, pero nunca me hubiera imaginado tal cosa.
Cuando he terminado las gestiones he ido a comprar el pan al supermercado. Todo normal, algún cotilleo que otro aparte, me he dirigido a pagar a la caja y entonces me ha sucedido algo muy gracioso. Delante de mi había un hombre de unos 70 años que llevaba una cesta llena de cosas, luego iba yo y detrás de mi una mujer con un buen escote. Entonces el señor se ha dirigido a la mujer situada a mi espalda y le ha dicho, si quiere puede pasar, que lleva poco... yo inmediatamente he pensado "si, sólo lleva un par de melones". Obviamente ambos deberían haberme pedido permiso puesto que yo iba delante, pero no, ha pasado sin mas. Y en lugar de enervarme como perfectamente podría haber hecho, me he reído y he pensado en aquello de "dos tetas tiran mas que dos carretas" y me he mirado mi triste escote pensando en que quizás el próximo día debería meterme un par de melocotones a ver si así...

Esta tarde ha comenzado a llover, no me apetecía nada salir y lo cierto es que tampoco tenía ningún plan. Me he dedicado durante un buen rato a mirar por la ventana mi calle. Y mientras miraba he descubierto pequeños detalles.
A las 20:08 se encienden las farolas, cada una de ellas tiene dos bombillas grandotas pero sólo se enciende una. Para ahorrar supongo, aunque si esto lo hacen así, no se por qué las diseñaron dobles y no simples.
Cuando llueve se forma un alboroto generalizado, sean cuatro gotas o el diluvio universal.
Por las aceras están los que sacan los paraguas y forman un atasco por el cual es difícil de penetrar. Luego los que no llevan paraguas y caminan pegados a la parte de la acera protegida por los salientes de las casas para evitar mojarse demasiado. Aquellos que tratan de refugiarse en los comercios mas cercanos hasta que escampe un poco y no paran de mirar su reloj pensando cuánto tiempo tardará.
Mientras miraba por la ventana me he reído al ver al mismo chico que esta mañana ha entrado en el banco con la camiseta del Madrid, entrar en la droguería que hay frente a mi casa. Vestía un pantalón vaquero y una camisa blanca con una corbata negra. Me ha sorprendido verle tan elegante y no con su camiseta del Madrid habitual. Me he quedado mirando fijamente, pero mis ojos no llegaban a vislumbrar lo que dentro del comercio estaba pasando. Sin embargo dos minutos escasos después, el mismo chico ha salido del lugar sin ninguna compra en la mano y con la camisa desabrochada y la corbata a un lado. Debajo llevaba su camiseta de Ronaldo. Me ha hecho tanta gracia que me he imaginado la historia de lo que había sucedido ahí dentro. Me he imaginado al chico pasar a la droguería tan formal y una vez allí, abrirse la camisa en plan Clark Kent, sacar al Ronaldo que lleva dentro y decir la misma frase que esta mañana, pero en lugar de salir volando como Superman, ha salido tan normal, con sus andares extraños.
Desde mi ventana he visto como un abuelo que paseaba a su nieto le daba su paraguas al niño puesto que el carricoche no llevaba cubierta, y el pequeño con su manita lo agarraba fuerte evitando así mojarse mientras que el abuelo sufría las inclemencias del tiempo.
Parejas que compartían el mismo paraguas abrazadas fuertemente. Un chico que iba acompañado por dos chicas y les ha cedido su paraguas a ellas mientras él salía corriendo a refugiarse bajo un saliente.
Un grupo de niñas pijas cuyos paraguas iban a juego con sus botas de agua y las carcasas de sus móviles última generación.

Y entonces un trueno lo calla todo. El ruido de los coches, el jaleo de la gente que corre presurosa para llegar a casa... pero a ellos no los calla. Una pareja se está despidiendo frente al portal. Ella mira hacia todas partes temiendo que alguien los vea, él la mira a ella.
Sigue lloviendo y llevan un solo paraguas. Es tarde y han de despedirse. Un beso. Ella se marcha corriendo y él se queda mirándola hasta verla subir las escaleras.
Me recuerda a la escena de Gene Kelly solo que el chico no lleva ni sombrero ni cuando se ha ido ha cantado, pero algo tiene esta lluvia que me ha hecho sonreír. Quizás el verla en casa calentita y tras los cristales, quizás.


Disfrutad de estos días de lluvia intensa y de cuando en cuando cerrad el paraguas sintiendo como la lluvia cae mientras en vuestro interior os sale el cantante que todos llevamos dentro.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Mi impresora y yo

Para mi cumpleaños me regalaron una impresora. Lo cierto es que he tardado casi 15 días en sacarla de la caja porque realmente no me hacía ninguna falta, pero llega un momento en que piensas que deberías conectarla, y es ahí cuando empieza mi odisea informática.
Bien es cierto que no soy una gran entendida en chismes tecnológicos, pero quiero pensar que no soy demasiado torpe y es por esto que hace una semana me dije que debía empezar a usarla, mas que nada por si acaso no funciona que no se me pase el periodo de garantía. 
Lo primero fue entender las instrucciones, porque vienen en todos los idiomas habidos y por haber menos en el español. Supuse que no sería tan complicado enchufarla al ordenador y ponerla en marcha... bien, me equivoqué. El primer problema que me surgió fue el cable de conexión al ordenador. La impresora lleva wifi y pensé que podría comenzar a usarla sin cables, pero no, resultó que para ponerla en marcha por primera vez había que ponerle el dichoso cable. 
Cuando encontré donde meterlo, es una impresora cuyos agujeros están bastante bien ocultos, intenté poner el cable y no había manera. Lo probé una y otra vez pero nada. Pensé que sería cuestión del cable, que como era de mi vieja impresora seguramente para ésta no valdría. Al día siguiente decidí ir a comprar uno nuevo fijándome muy bien cómo era el agujero al cual iba el cable. 
Al llegar a la tienda de informática y sacar el cable de mi bolso, me percaté de que el dichoso cable tenía dos extremos, así pues había estado metiendo la parte del usb que va al ordenador a la impresora y no había pensado que había otro extremo, di por supuesto que ambas puntas del cable serían iguales. 
Claro, ya en plena tienda y con el chico delante de mi esperando que le pidiese algo yo intenté no parecer demasiado tonta y le pedí un cable para impresora, le comenté que tenía uno pero que no me servía. 
El chico me miró raro y me dijo que era un cable universal, que el extremo usb era el que se conectaba al puerto del ordenador y el otro extremo cuadradito iba a la impresora. Obviamente le dije: "si si claro, si así lo he hecho pero no se por qué el cable no entra". Aludí que quizás fuera un problema de la impresora y que tendría algo mal. Y un tanto aturdida por mi tontuna decidí salir con la cabeza alta y mi dignidad por los suelos. 
Pero eso no ha sido todo, el primer día cuando la intenté conectar me costó bastante instalarla, cuando no me pasaba una cosa me pasaba otra. Intenté hacer una fotocopia, lo más fácil del mundo, y al principio me salió una especie de borrador. Tras estropear tres folios al final acabé haciendo la fotocopia de un dni y por las dos caras, me salió estupenda. 
Al día siguiente quise usar el escáner. Tuve que volver a instalarla de nuevo pero no funcionaba. La dejé por imposible y la tuve que apagar. Por la noche decidí ponerme de nuevo con algo mas de paciencia. Esta vez la impresora no se encendía. La comprobaba una y otra vez dándole al botón y nada. Estaba en negro toda ella. ¿Cómo es posible si hacía tan solo unas horas se había encendido? me preguntaba una y otra vez. Revisándolo todo me di cuenta que el cable que se enchufa a la luz estaba conectado al enchufe, pero su otro extremo, el que va a la impresora estaba desconectado y no me había dado cuenta. 
Tras un rato bochornoso conmigo misma y mi propia estupidez tecnológica decidí reírme de todo. Hoy ha sido el día que mejor me lo he pasado. 
Esta mañana se me ha ocurrido que me apetecía ir al cine, en realidad me hubiera encantado irme a cenar fuera y luego una sesión de cine, hace demasiados años de eso y lo echo de menos. A mis amigos no es que les guste demasiado el cine y para coincidir a la hora de cenar pues es complicado. Harta de intentar hacer planes y que me salgan mal, he pensado que me iba a llevar a mi impresora al cine. Quizás de esta forma me reconciliaría con ella y me haría caso cuando la quisiera utilizar. 
Pensaréis que estoy loca, puede ser, pero me he reído mucho pensando muy bien cómo hacerlo. He visto la cartelera, he mirado horarios y me he dicho, venga hazlo, al menos reírte seguro que te ríes con el experimento. Dicho y hecho. He metido la impresora en un bolso, he cogido dinero y cuando iba a salir por la puerta mi madre me ha preguntado dónde iba con eso en el bolso. Yo le he comentado que tenía que llevar la impresora a reparar porque se le había desconfigurado algo y no funcionaba, si le digo que me voy con ella al cine creo que llamaría a un loquero como mínimo. 
Y así, mi impresora y yo nos hemos dirigido al cine. 


Al llegar he decidido seguir con mi "locura" y seguir riéndome de todo y de mi misma. He pedido dos entradas para la gran familia. La taquillera me ha mirado un poco raro puesto que estaba yo sola y le he explicado que una entrada era para mi impresora y otra para mi. ¿Cómo? me ha preguntado. Si verás, quiero una entrada para mi y otra para mi impresora. Se la he enseñado y ella con una cara entre "dónde está la cámara oculta" y sonriendo ha decidido darme dos entradas pero una de ellas no me la ha cobrado. 
Así pues y ante la estupefacción de los que estaban en la cola del cine, yo he sacado a mi impresora del bolso, la he colocado en la taquilla del cine y nos hemos hecho una foto. 


Cuando he entrado, el señor que está en la puerta y recorta las entradas, al ver que tenía dos me ha preguntado dónde estaba mi acompañante. Le he dicho que iba en mi bolso, ha mirado y creo que ha asentido como no entendiendo nada, me las ha cortado y hemos pasado. 
La idea era invitar a palomitas a mi impresora, total, para una vez que va al cine pues que lo haga a lo grande, así pues he ido a pedir palomitas. Había un chico muy majo, le he sonreído y le he pedido un menú con palomitas gigante y un refresco. Le he dicho que me pusiera dos pajitas, era para dos. Él ha mirado y yo he vuelto a repetir lo mismo, para mi impresora y para mi, señalando hacia el bolso. 
Pensando que estaría de broma me ha sonreído y me ha dado lo pedido. 
Una vez dentro sólo había dos parejas. Nosotras nos hemos sentado delante. 


Al apagar las luces la he sacado del bolso y nos hemos colocado una al lado de la otra a disfrutar de la peli. Hemos visto "La gran familia española". Una película de risa que tiene sus puntos de nostalgia y es un poco parodia de la situación española, y de como todos los problemas son menos importantes si llegamos a una final de fútbol. La verdad es que me he reído, pero más aún cuando la peli ha terminado y yo estaba ahí con mi impresora haciéndole una foto con el cubo de las palomitas tras habérselas comido, bueno, en realidad las hemos compartido. 


Las dos parejas que estaban sentadas detrás de mi sonreían y se han marchado, luego me he quedado un momento a solas tratando de meter la impresora de nuevo en el bolso, entonces el señor que recoge la sala ha venido donde yo estaba, me ha mirado y me ha dicho: quiero saber qué tipo de drogas tomas y dónde las consigues. Lógicamente me he reído tanto que no podía parar de llorar. Tras pedirle que me ayudara a meterla en el bolso, le he dado las gracias y me he marchado. 
Me han dado ganas de decirle que pusiera la televisión en lo de las bromas de cámara oculta para salir airosa de esa situación, pero he dicho... ¡qué mas da! Y me he marchado a mi casa. 

Y aquí andamos las dos, una frente a la otra. Creo que ahora es mas feliz, al menos a mi me lo parece. Se que cuando la ponga en marcha me hará caso y funcionará a la primera de cambio. Y yo me he reído muchísimo con toda esta historia. 

En ocasiones aparentar estar loco es de lo más divertido, y... ¿por qué no reírnos de nosotros mismos? 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ferias de San Mateo

Cuando digo que me gusta septiembre es porque realmente me gusta. Y parte de que esto sea así lo tienen las ferias de Talavera de la Reina. No se muy bien cómo pero a pesar de la crisis y de la situación que vive el Ayuntamiento, estas fiestas se celebran de una forma espectacular y son la envidia de todos los pueblos colindantes. Vale que seamos los que más habitantes tenemos, pero aun así nuestras fiestas (me incluyo a pesar de no ser oriunda de este lugar) son estupendas.
Comenzaron el jueves, ese día lo primero que se hace es iluminar los arcos de la feria.


A continuación se escoge a un personaje "famosillo" que tenga algo que ver con la ciudad y hace el pregón. Este año le tocó el turno a la ilustre María Aguado, una cantante que empezó a destacar no hace mucho y se está abriendo hueco en este complicado mundo de la canción.
Lo cierto es que ser pregonero es complicado, subirte a un escenario con unas hojas en la mano, rodeada de los políticos de turno y al fondo una plaza abarrotada de gente, este año algunos de ellos con pancartas de todo tipo referentes a la mala gestión política, a los desahucios, la crisis... se hace mas que complicado para alguien que empieza y pone ganas e ilusión, encontrarse con ese panorama tan desolador. Y finalmente cuando acabó y el alcalde quiso dar paso a los fuegos artificiales y desear unas felices fiestas, el escuchar insultos no hace que sea un buen comienzo la verdad.
Los fuegos artificiales este año traían una novedad, corazones... los de todos aquellos que estábamos viéndolos y disfrutando, soñando, rememorando instantes mágicos con la luna llena de fondo.


A continuación el primer concierto de las ferias, M-Clan. Hacía mucho que no escuchaba a este grupo, tanto que me quedé en sus primeras canciones con las que saltaron a la fama, sin embargo este nuevo disco tiene la misma fuerza de los de antaño y hay temas bastante buenos. Pero os voy a dejar con la archiconocida "Carolina" porque ¿quién no ha canturreado esta canción alguna vez?



Lo "malo" que tienen estos conciertos es que estás muy cerca de los artistas, tanto que en cualquier momento o te suben al escenario o ellos mismos se bajan a cantar contigo. Y digo malo porque cuando no te sabes sus canciones y te ponen el micro, no te queda otra que escabullirte como puedes y decir "Tierra trágame", pero como son ferias le restas importancia a estos momentos y al final acabas disfrutando.

Al día siguiente las ferias se llenaron de gente de los pueblos de alrededor, además todos los clanes gitanos de la zona vinieron para ver a su artista favorita, La Húngara. Y es que yo de esta mujer sólo conocía la canción que sacó con Melendi, pero tras ir a ver el concierto y estar rodeada de gitanillos dando palmas y cantando, se te acaba contagiando el espíritu del achilipú apú apú y acabas taconeando y con el micrófono entre las "pechugas" como hizo ella, si lo hubiésemos tenido.


Los días restantes son para disfrutar con los amigos, irse de cañas desde por la mañana hasta bien entrada la noche, reír y hacer el payasete por donde quieras que vayas.
Estas ferias me encontré con una de mis mejores amigas, me dijo que iba a venir con un chico de su pueblo que es muy buen amigo suyo. Tiene la manía de insistirme una y otra vez de que sería un buen "apaño" para mi, el problema es que no saben si es gay y no, y claro, por lo visto yo soy la única que puede averiguarlo.
Lo cierto es que no hablé demasiado con él, básicamente porque y aunque no llevaba mucho tacón, le sacaba media cabeza, porque claro, mi amiga es bajita pero yo no lo soy. Con lo cual visto que a mi altura no llegaba, me evité tener que indagar mas sobre el tema dado que no era de mi incumbencia.
Si, supongo que soy un poco especialita y selectiva, pero una tiene sus manías y donde quede un chaval de 1,80 pues que se quiten los demás, sin menospreciar a nadie claro está.
En el fondo me lo pasé realmente bien, disfruté del baile, de la música (también vino Nena Daconte, el Canijo de Jerez y Dover) y de todo lo relacionado con estas fiestas.
Quizás y por poner algún pero, siempre te encuentras con alguien a quien no deseas ver, mas que nada porque hace tanto tiempo que no entabláis conversación que poner al día a una persona desde hace un par de años atrás se me hace una vida entera, y mas tras los cambios sufridos. Pero tampoco es algo malo, porque te obliga a pensar en tu yo actual y a mostrarlo cara al público tal cual es, sin necesidad de inventarte excusas para explicar tu pasado. Y así es como uno debe avanzar poco a poco.

Esta semana hemos finalizado las ferias, justo con el inicio del Otoño. Ahora damos paso a otra época donde los tintos de verano pasan a mejor vida, las terracitas al sol se guardan y las charlas entre amigos se convierten en cafés de media tarde. Aún así, lo disfrutado, bien disfrutado está. ¡Hasta las próximas!

lunes, 16 de septiembre de 2013

Vuelta al Cole

Septiembre es el mes de las ferias y fiestas de los pueblos, de la vuelta al cole, de aquellos proyectos que se nos han ido ocurriendo en verano, de la recolección de la uva y en última instancia de las vacaciones que no han sido aprovechadas los meses anteriores.
Para mi es un mes que me gusta mucho. El primer fin de semana se celebran las fiestas en el pueblo de mi madre y para mi son muy especiales, el reencuentro con la familia y los amigos del colegio te hacen sentirte de nuevo en casa, protegida.
Este año han sido diferentes, se ha notado que hay menos dinero y el lujo que otros años había ya no lo es tanto. El primer viernes de mes celebraron un concierto en el parque los cantantes de QTTF, los ex triunfitos que cantan con María Teresa Campos los domingos. No estuvo mal aunque no nos quedamos demasiado tiempo por la gran cantidad de gente que había y preferimos salir a dar una vuelta por la feria y cenar juntos mientras nuestros amigos recién casados nos contaban las anécdotas de la luna de miel.
Ya el sábado es el día grande donde se celebra la elección de la Reina de la Mancha. Para el pueblo es un acto muy importante ya que viene multitud de gente de los pueblos de alrededor acompañando a sus reinas. Este año la nuestra tenía muy buena pinta, una chica joven muy estupenda vestida del modisto de moda de nuestro pueblo, parecía causar buenas sensaciones. El desfile comienza en la plaza del pueblo, donde las reinas y sus acompañantes esperan a la llegada de la comitiva para después ir caminando por la calle Real hasta llegar al parque, donde finalmente en un gran escenario son presentadas.
La gala me recuerda a la de Miss España, con su jurado y el público de fondo vitoreando a las chicas. Aunque para mi gusto deberían hacer la parte en la que se les hace una pregunta absurda a las modelos y todos esperamos atentos a las respuestas, para mi sería lo mas divertido.
Una a una fueron subiendo al escenario, acompañadas la mayoría por los alcaldes o concejales de festejos de sus propios pueblos, y se sentaron en sus sillas.


Una vez sentadas el alcalde pronuncia unas palabras y el pregón de turno se dedica a leer un discurso que aburre hasta la mas alegre de las ovejas. Este año le tocó el turno a un periodista, ahora en el Consejo Regulador de la D.O. La Mancha, oriundo del pueblo y todos coincidimos en que además de ser muy extenso, se pasó en dar datos estadísticos sobre el vino, vamos, que mejor hubiera sido que nos sirvieran unas copas para aguantar la charla que nos dio.
Al término, las chicas fueron desfilando como si de una pasarela se tratase, unas con mas salero que otras, y dando siempre lo mejor de si mismas.
Mientras el jurado deposita sus votos, una escuela de baile flamenco amenizaba los minutos de silencio poniendo en el escenario un gran colorido.


Y así, tras unos minutos que a todas las que están sentadas se les deben hacer eternos, al final el portavoz del jurado entrega los sobres con los nombres de las ganadoras.
La Reina de la Mancha 2013 correspondió a la chica que representaba a Ocaña, la primera dama a la de Miguel Esteban y la segunda dama de honor la chica de Almagro.
Finalmente la anterior Reina de la Mancha le impuso la corona a la ganadora y les fueron entregados unos ramos de flores a todas ellas.


El acto termina con una cena donde todas las reinas, acompañantes y gente del pueblo que quiera acudir, se visten de gala y celebran este día dando comienzo así a las fiestas de este año.

Y como todo lo que empieza tiene que acabar, el domingo tienen lugar los últimos actos de las fiestas. Por la noche se hace una procesión donde la Reina del pueblo y su dama acompañan a la recién nombrada Reina de la Mancha, que junto a la Virgen caminan y van luciendo vestidos de gala.


El lunes, día festivo también, se hace una subasta para recaudar dinero que va a diferentes obras sociales. Las gentes llevan animales, objetos o incluso alimentos de sus propias huertas que son subastados entre todos los que allí nos reunimos. Este año me quedé dormida y llegué un poco tarde, pero justo cuando aparecí, un pequeño gorrinete negrillo muy salado salía a puja. Y fue una lástima porque se vendió en tan solo 40€, yo pensé ofrecer 50 y quedármelo pero no se yo si llevármelo al piso y sacarlo de paseo por las calles de Talavera estaría bien visto, asi que me quedé con las ganas la verdad, pero mi madre lo agradeció.


Al final no me traje nada a casa, ni calabazas de 40 kgs, ni lotes de tomates de huerta, vasijas pintadas por mujeres, gallinas de corral o los gorrinos tan salaos. Quizás otro año...
Y así las fiestas acaban, yendo por la noche a la feria con la familia, a comer los últimos churros con chocolate en uno de los puestos mas ricos y poniéndonos las botas hasta la próxima vez.


Estas dos semanas que han venido a continuación ha sido un no parar, facturas pendientes, entregas de trabajos, negociaciones, y forrar carpetas y agendas con los grupos de moda para no desentonar con la juventud que inicia las clases. En mi mochila ya no llevo la flauta, ni los libros y cuadernos con fotos de Nick Carter, ahora solo llevo una carpeta negra con documentación bancaria y facturas pendientes de cobrar.
Si, la vuelta al cole se hace dura a veces, pero también ilusionan los nuevos proyectos y para qué nos vamos a engañar... yo ya estoy contando los días para las siguientes ferias de San Mateo que se celebran el próximo fin de semana. Así pues, ¡ya queda menos!