Estar una semana en el dique seco a causa de una gripe recogida tras las fiestas, es lo más aburrido que me ha podido pasar estos días.
Han sido seis días con sus seis noches en los que apenas podía salir de la cama. Mi único movimiento era de la cama al baño, de este al sofá, comer algo y vuelta a la cama.
Las noches las he pasado horriblemente puesto que me empezaba a subir la fiebre y los ataques de tos no me dejaban pegar ojo.
Durante esos días no he salido de casa. Mis ganas de ser la primera en ir a las rebajas se ha quedado en eso, en mis ganas. Y obviamente me he aburrido tanto que lo único que hacía era leer y mirar mi móvil por si alguien se acordaba de mi existencia.
Si, estar enfermo es una auténtica mierda, seamos claros. Y eso que solo es una gripe.
Sin embargo estos días me he entretenido pensando, mientras mi fiebre subía mis pensamientos se alejaban de la rutina y divagaban por otros mundos, conociendo a otras personas y sonriendo, porque no os voy a engañar, a pesar de estar bastante regulín he sonreído mucho.
Incluso podría decirse que he conocido personas que me han aportado una visión distinta en este nuevo año que comienza.
Ayer por fin salí de casa, volví a la rutina. El trabajo había que realizarse y además tenía mi visita anual con mi dermatólogo para que me echara un vistazo a mis lunares. Soy muy blanquita de piel, color Iniesta mas o menos, y en cuanto cojo algo de sol me empiezan a salir manchitas que tengo que vigilar. Podría decir que mi espalda es como un mapa del cielo lleno de constelaciones.
En un hueco me escapé al hospital y cual fue mi sorpresa que no me encontré en la lista, miraba una y otra vez y ahí no estaba. Empecé a cabrearme de porqué me pasa todo a mi cuando salió la enfermera y le comenté la situación. ¡Hay otra persona en mi lugar! Entonces la enfermera me pidió la hoja donde aparece la fecha de la cita. Martes 14 de enero de 2014.
Pedí perdón y marché con mi estupidez como bandera.
Hoy ya por fin regresé, esta vez segura de que estaba citada. Me puse mi sujetador más cuqui, que como dice mi madre "siempre que vayas al médico ponte ropa interior limpia", y llegué al hospital.
A la entrada estaba todo lleno de gente, había hasta camillas con enfermos. Supongo que la gripe este año está causando estragos. Colas interminables para pedir citaciones y demasiado ruido. Aquello parecía el Corte Inglés el primer día de rebajas pero en versión walking dead.
Me he metido entre el tumulto y he logrado acceder al ascensor, donde un cartel me indicaba que se necesitaba de forma urgente sangre de los grupos 0 Negativo y A Negativo. Yo soy positiva. Tras este pensamiento tan profundo he subido al ascensor. Dentro iba un señor con un mono y una caja de herramientas. He visto la etiqueta y era el del ascensor. ¡Qué bien! Si se va la luz al menos tengo la solución dentro. Pero era un tanto extraño y nada agradable a la vista.
Al llegar solo había una persona delante de mi. De pronto han llegado un par de ancianos. ¿Por qué hora va? Las 12:20, ¿qué hora tienen Uds? Las 11. Es que venimos del pueblo y nos ha traído mi hijo y claro... bla bla bla bla bla .... bla bla bla bla .... pues no me importaría dejarles pasar pero es que total yo soy la última osea que tampoco tienen que esperar tanto.
Cuando he entrado a la consulta mi querido doctor que es parecido a Harry Potter pero en versión gay me ha dicho que me sentara. Ha mirado mi ficha en el ordenador y rápidamente me ha dicho que me desnudara y fuera a la camilla. Todo esto sería una bonita situación si el doctor fuera Noah Wyle y no hubiera una enfermera vieja y la residente panchita de turno mirándome. Y ahí estaba yo, haciendo un striptease cuando de repente el médico abre la puerta y dice: "voy al baño, ahora vuelvo". Y me he quedado con los ojos como platos tapándome las tetas hasta que la enfermera ha venido y me ha corrido una especie de cortinilla para que no hiciera de mi visita una fiesta pública.
Al cabo de apenas dos minutos el médico ha regresado, me ha mirado la espalda atentamente mientras le comentaba a su "becaria" la forma de mis manchas y me preguntaba si me había notado un crecimiento anormal en alguna. Pues verá doctor, tengo una que me molesta un poco, porque me roza justo con el pantalón y ... Te tendrás que aguantar porque ahí cicatriza muy mal. ¿Y esta otra que tengo aquí que es un poco fea doctor? Si, algo verrugosa, pero si no te molesta es mas bonita que una cicatriz, te lo aseguro.
Venga vale, pues nada. Me vuelvo a sentar mientras rellena en su ordenador el parte y me manda cita para dentro de un año. Entonces me quedo mirando a su mesa y veo una especie de botella con un tubo muy extraño. Dado que era una consulta de dermatología he atado cabos y he preguntado: ¿ese chisme es para las verrugas? Si, para quemarlas. Pues verá doctor, es que tengo una chiquitita aquí junto a la tetilla que me molesta .. mire a ver si...
Otra vez a desnudarse y acto seguido me mira y dice, ¡venga que te la quito! Y ahí me ha enchufado el tubo por el que salía un líquido muy frío y me ha criogenizado la mini verruguita. ¡Pues ya está! Esto en unos días se te ha quitado, te lo limpias con agua oxigenada o betadine y listo.
Y así me he ido, con mi mapa constelar a la espalda y mi mini verruguita de tetilla congelada a la espera de perderse en algún lugar de mi jersey.
En fin, cosas que pasan...
martes, 14 de enero de 2014
miércoles, 8 de enero de 2014
Nuevo año ¿nuevas aventuras?
Al fin damos comienzo a un año nuevo, el 2014, lleno de ilusiones y nuevos proyectos o en ocasiones proyectos que no pudieron finalizarse el año anterior y que se vuelven a retomar este año.
Para mi esta semana ha significado el inicio de un cambio, la Navidad pasada no fue una de las mejores y por eso decidí que éstas debían ser especiales de algún modo. Y la verdad es que me he divertido y he aprovechado cada momento hasta no poder parar de reír y hasta que mis pies no han podido aguantar el dolor de tanto bailar.
Por una vez hemos disfrutado todas las amigas juntas, lo que hacía mucho tiempo que no pasaba y cuando entre ellas tienes a una de las mas cercanas pues eso te hace sentirte muy bien.
El fin de año fue una noche más. Salimos y disfrutamos del ambiente, no ligamos... para variar, pero me gustaron esas horas de bailes hasta la madrugada en las que todas íbamos vestidas de princesitas.
Quizás el toque negativo lo puso la lluvia que no dejó de caer durante 48 horas y que impidió que los días posteriores disfrutásemos de poder salir a tomar algo y comentar lo acontecido.
El día anterior a los Reyes y puesto que la lluvía continuaba su curso, yo decidí meterme en la cocina y hacer un postre nuevo. Esta vez le tocó el turno a las trufas de chocolate. Tenía una receta guardada en mi álbum de recuerdos y decidí aprovecharla dándole un toque innovador.
Así pues mientras fundía el chocolate sin azúcar al baño maría me puse a picar diferentes elementos para rebozarlas, almendras, pistachos, cacao, stevia y pimientas de colores. Si al chocolate le agregamos un par de cucharaditas de brandy y además se te escapa la botella y le echas un buen chorreón pues quedan exquisitas y con muy buena pinta.
El ver la cabalgata de los Reyes Magos este año también me hizo especial ilusión. Normalmente suelo verla desde el balcón de mi casa puesto que pasan por mi calle, pero una amiga me avisó que me bajara a verlos con ella y ahí estuvimos recogiendo caramelos y haciendo fotos a las carrozas y a los Reyes. Nos empezamos a reír saltando mientras veíamos a Dora la Exploradora y sobre todo cuando llegó Baltasar, que este año no era un blanco pintado de negro sino un cubano.
Tras pasar la cabalgada y sin pensarlo comenzamos a andar y nos topamos con ellos justo en la Plaza del Ayuntamiento donde se bajan de las carrozas y ofrecen sus regalos.
Ahí es cuando pudimos escucharles las voces a los tres Reyes y partirnos de risa mientras los fuegos artificiales nos indicaban que la fiesta ya había terminado y podíamos marchar a casa a comernos el roscón.
Y como vengo haciendo desde el año pasado, justo el mismo día de la cabalgata yo ya tenía mi roscón preparado. Esta vez bañado con una ligera capa de chocolate y relleno de una crema de flan con cacao, un invento surgido a partir de la mezcla de todo lo que me había sobrado y que resultó estar muy rico.
Eso si, este año se me olvidó meter el haba y la figurita pero la verdad es que quedó bastante bueno, ideal para mojar con un poco de café o incluso más chocolate.
Ese mismo día también salí de fiesta con mis amigas. Los Reyes deberían estar repartiendo sus regalos mientras nosotras estábamos tomándonos unos cuantos chupitos y riendo porque apenas llevábamos dinero y pensábamos fregar los vasos en el bar.
Finalmente llegó otra amiga y nos invitó a unas rondas y todo solucionado. Esa noche llegamos casi tan tarde como en fin de año pero es que las discotecas estaban llenas y nos estábamos divirtiendo con lo cual debíamos aprovecharlo.
Obviamente a la mañana siguiente en mis zapatos no había ni un solo regalo. Mi madre a modo de broma me dijo que los Reyes habían venido pero al no verme durmiendo pensaron que ya no vivía en casa y se marcharon sin dejar nada.
En el fondo no esperaba regalos materiales, mas que nada porque yo no los había pedido. Mis regalos son inmateriales y quizás consistan más en un cambio o reacción en mi misma que otra cosa. Pero eso con el paso de los días lo iremos viendo.
Esa misma noche escuché la conversación de una niña con su madre mientras volvía a mi casa. La niña iba con su muñeca nueva en la mano y le preguntaba a la madre dónde estaban ahora los Reyes Magos. La madre un poco sorprendida de la pregunta se agachó y le dijo a la niña: los Reyes están de regreso a Oriente viviendo nuevas aventuras.
La niña feliz con la respuesta siguió acariciando el pelo de su muñeca y se alejaron.
Yo también sonreí y me quedé pensando en qué tipo de aventuras vivirían los Reyes de vuelta a su casa, especialmente el cubano.
Para mi esta semana ha significado el inicio de un cambio, la Navidad pasada no fue una de las mejores y por eso decidí que éstas debían ser especiales de algún modo. Y la verdad es que me he divertido y he aprovechado cada momento hasta no poder parar de reír y hasta que mis pies no han podido aguantar el dolor de tanto bailar.
Por una vez hemos disfrutado todas las amigas juntas, lo que hacía mucho tiempo que no pasaba y cuando entre ellas tienes a una de las mas cercanas pues eso te hace sentirte muy bien.
El fin de año fue una noche más. Salimos y disfrutamos del ambiente, no ligamos... para variar, pero me gustaron esas horas de bailes hasta la madrugada en las que todas íbamos vestidas de princesitas.
Quizás el toque negativo lo puso la lluvia que no dejó de caer durante 48 horas y que impidió que los días posteriores disfrutásemos de poder salir a tomar algo y comentar lo acontecido.
El día anterior a los Reyes y puesto que la lluvía continuaba su curso, yo decidí meterme en la cocina y hacer un postre nuevo. Esta vez le tocó el turno a las trufas de chocolate. Tenía una receta guardada en mi álbum de recuerdos y decidí aprovecharla dándole un toque innovador.
Así pues mientras fundía el chocolate sin azúcar al baño maría me puse a picar diferentes elementos para rebozarlas, almendras, pistachos, cacao, stevia y pimientas de colores. Si al chocolate le agregamos un par de cucharaditas de brandy y además se te escapa la botella y le echas un buen chorreón pues quedan exquisitas y con muy buena pinta.
El ver la cabalgata de los Reyes Magos este año también me hizo especial ilusión. Normalmente suelo verla desde el balcón de mi casa puesto que pasan por mi calle, pero una amiga me avisó que me bajara a verlos con ella y ahí estuvimos recogiendo caramelos y haciendo fotos a las carrozas y a los Reyes. Nos empezamos a reír saltando mientras veíamos a Dora la Exploradora y sobre todo cuando llegó Baltasar, que este año no era un blanco pintado de negro sino un cubano.
Tras pasar la cabalgada y sin pensarlo comenzamos a andar y nos topamos con ellos justo en la Plaza del Ayuntamiento donde se bajan de las carrozas y ofrecen sus regalos.
Ahí es cuando pudimos escucharles las voces a los tres Reyes y partirnos de risa mientras los fuegos artificiales nos indicaban que la fiesta ya había terminado y podíamos marchar a casa a comernos el roscón.
Y como vengo haciendo desde el año pasado, justo el mismo día de la cabalgata yo ya tenía mi roscón preparado. Esta vez bañado con una ligera capa de chocolate y relleno de una crema de flan con cacao, un invento surgido a partir de la mezcla de todo lo que me había sobrado y que resultó estar muy rico.
Eso si, este año se me olvidó meter el haba y la figurita pero la verdad es que quedó bastante bueno, ideal para mojar con un poco de café o incluso más chocolate.
Ese mismo día también salí de fiesta con mis amigas. Los Reyes deberían estar repartiendo sus regalos mientras nosotras estábamos tomándonos unos cuantos chupitos y riendo porque apenas llevábamos dinero y pensábamos fregar los vasos en el bar.
Obviamente a la mañana siguiente en mis zapatos no había ni un solo regalo. Mi madre a modo de broma me dijo que los Reyes habían venido pero al no verme durmiendo pensaron que ya no vivía en casa y se marcharon sin dejar nada.
En el fondo no esperaba regalos materiales, mas que nada porque yo no los había pedido. Mis regalos son inmateriales y quizás consistan más en un cambio o reacción en mi misma que otra cosa. Pero eso con el paso de los días lo iremos viendo.
Esa misma noche escuché la conversación de una niña con su madre mientras volvía a mi casa. La niña iba con su muñeca nueva en la mano y le preguntaba a la madre dónde estaban ahora los Reyes Magos. La madre un poco sorprendida de la pregunta se agachó y le dijo a la niña: los Reyes están de regreso a Oriente viviendo nuevas aventuras.
La niña feliz con la respuesta siguió acariciando el pelo de su muñeca y se alejaron.
Yo también sonreí y me quedé pensando en qué tipo de aventuras vivirían los Reyes de vuelta a su casa, especialmente el cubano.
martes, 31 de diciembre de 2013
Recapitulemos...
Cuando llega el último día del año es inevitable hacer un repaso de todo lo acontecido en nuestra vida a lo largo del año que termina.
Son tantas las imágenes que se nos agolpan que quizás nos dejemos llevar más por sensaciones que por recuerdos.
De este 2013 destaco la amistad. El hallazgo de nuevas personas que han formado parte de mi vida diaria y sin las que mi existencia se me haría bastante aburrida.
Amistades de toda la vida, amistades de unos meses que luego desaparecieron sin avisar, amistades virtuales que se convierten en cercanas, las que siguen estando ahí un día tras otro a tu lado tras llamadas y mensajes, amistades que parten de la admiración y el respeto...
También quiero destacar las sonrisas. Las que he compartido con el corazón de par en par, las que me han sacado y las que he ofrecido sin pedir nada a cambio.
En mi 2013 también hubo un hueco para el amor. Estuvo parte de un recuerdo que no se olvida y que provocó que los nuevos inicios no cuajaran. Este año lo intenté muchas veces, intenté pasar página y seguir, pero a veces por mi misma y otras veces por ellos, finalmente nada duraba. Quizás he intentado ilusionarme demasiado pronto, intentar encontrar una pareja ideal cuando se supone que eso no existe y es sólo parte de nuestra imaginación, pero han sido momentos que me han hecho aprender y también reír en la mayoría de los casos. El último desastre fue el del cartero. Al final sucedió lo que sucede en todas mis historias, que tienen un inicio impactante y acaban en agua de borrajas.
Sin embargo y por mucha rabia que me dio la situación yo llevé mi carta a los Reyes Magos, porque quien sabe si el año que viene podrían traerme aquello que deseo. Así pues pinté un sobre verde con las figuritas de los Reyes y en un folio naranja les escribí lo que quería.
No ha sido un buen año en temas sentimentales no, sin embargo no puedo decir que no haya querido intentarlo o esforzarme en la idea de que se puede continuar.
Este año ha sido muy grotesco en cuanto a acontecimientos sociales. Hemos conocido palabras nuevas como "escrache" que antes no estaban en nuestro vocabulario y hoy incluso están multadas. Nos hemos cabreado con la justicia, el Gobierno, el sistema bancario y las injusticias que cada día se mostraban en los telediarios.
Pero también hemos aprendido a valorar lo que tenemos, a saber que cada persona que pasó por nuestra vida cumplió un objetivo determinado y a enriquecernos con lo que todo ello nos aportó.
Yo he aprendido a reírme, a carcajada limpia a veces y de mi misma sobre todo. Porque no hay nada mejor que meterse en situaciones rocambolescas y salir de ellas haciendo la croqueta o lo que se tercie.
En el aspecto laboral ha sido un año complicado. Muchos de los proyectos que empecé se quedaron simplemente en eso, proyectos. Supongo que me he distribuido mal el tiempo o he antepuesto tareas menos importantes a las que deberían ir en primer lugar. Me suele pasar que lo dejo todo para última hora y luego cuando lo hago deprisa y corriendo no funciona de la misma forma.
También ha sido el año de las bodas. Tuve 7 de las cuales sólo falté a una. Para el 2014 ya tengo otras dos aunque espero que sea un año mas tranquilo en ese aspecto.
Tampoco me tocó la lotería así pues en cuanto a dinero pues andamos igual que empezamos, tirando.
La verdad que este 2013 lo señalé hace tiempo como mi año. Le puse esa etiqueta porque me gustaba el número 13 pero ha sido un año que ha pasado por mi vida sin pena ni gloria.
Antes cada 31 de diciembre solía hacer una lista de todas las cosas buenas que deseaba para el año nuevo, la guardaba en una cajita junto a algún recuerdo bonito y durante el año la sacaba para ir tachando aquello que se iba cumpliendo. Este año no lo haré. Hoy saqué la lista del año pasado y me he percatado de que no he tachado nada de lo que anoté, que no fueron pocas cosas. Así pues, este año no escribiré nada. Simplemente me marcaré un objetivo y lucharé hasta lograrlo, cuando esto suceda empezaré otro y así hasta que consiga mas o menos lo que espero de este nuevo año.
De momento hoy hemos conseguido reunirnos todas las amigas para tomar unas cañas por la mañana, hemos recibido la noticia de que una de ellas está embarazada y nos hemos alegrado por ella.
Esta noche saldremos de fiesta, nos pondremos guapas y bailaremos con unas copas de más. Terminaremos el año brindando con cava y tomando uvas con la familia y después disfrutaremos con los amigos hasta la hora de los churros.
Para mi ha sido un buen año, donde no me he cansado de aprender de todo lo que me rodea y al mismo tiempo de conocerme más a mi misma.
Deseemos que para el 2014 todos nuestros deseos e ilusiones puedan hacerse realidad.
¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
Son tantas las imágenes que se nos agolpan que quizás nos dejemos llevar más por sensaciones que por recuerdos.
De este 2013 destaco la amistad. El hallazgo de nuevas personas que han formado parte de mi vida diaria y sin las que mi existencia se me haría bastante aburrida.
Amistades de toda la vida, amistades de unos meses que luego desaparecieron sin avisar, amistades virtuales que se convierten en cercanas, las que siguen estando ahí un día tras otro a tu lado tras llamadas y mensajes, amistades que parten de la admiración y el respeto...
También quiero destacar las sonrisas. Las que he compartido con el corazón de par en par, las que me han sacado y las que he ofrecido sin pedir nada a cambio.
En mi 2013 también hubo un hueco para el amor. Estuvo parte de un recuerdo que no se olvida y que provocó que los nuevos inicios no cuajaran. Este año lo intenté muchas veces, intenté pasar página y seguir, pero a veces por mi misma y otras veces por ellos, finalmente nada duraba. Quizás he intentado ilusionarme demasiado pronto, intentar encontrar una pareja ideal cuando se supone que eso no existe y es sólo parte de nuestra imaginación, pero han sido momentos que me han hecho aprender y también reír en la mayoría de los casos. El último desastre fue el del cartero. Al final sucedió lo que sucede en todas mis historias, que tienen un inicio impactante y acaban en agua de borrajas.
Sin embargo y por mucha rabia que me dio la situación yo llevé mi carta a los Reyes Magos, porque quien sabe si el año que viene podrían traerme aquello que deseo. Así pues pinté un sobre verde con las figuritas de los Reyes y en un folio naranja les escribí lo que quería.
No ha sido un buen año en temas sentimentales no, sin embargo no puedo decir que no haya querido intentarlo o esforzarme en la idea de que se puede continuar.
Este año ha sido muy grotesco en cuanto a acontecimientos sociales. Hemos conocido palabras nuevas como "escrache" que antes no estaban en nuestro vocabulario y hoy incluso están multadas. Nos hemos cabreado con la justicia, el Gobierno, el sistema bancario y las injusticias que cada día se mostraban en los telediarios.
Pero también hemos aprendido a valorar lo que tenemos, a saber que cada persona que pasó por nuestra vida cumplió un objetivo determinado y a enriquecernos con lo que todo ello nos aportó.
Yo he aprendido a reírme, a carcajada limpia a veces y de mi misma sobre todo. Porque no hay nada mejor que meterse en situaciones rocambolescas y salir de ellas haciendo la croqueta o lo que se tercie.
En el aspecto laboral ha sido un año complicado. Muchos de los proyectos que empecé se quedaron simplemente en eso, proyectos. Supongo que me he distribuido mal el tiempo o he antepuesto tareas menos importantes a las que deberían ir en primer lugar. Me suele pasar que lo dejo todo para última hora y luego cuando lo hago deprisa y corriendo no funciona de la misma forma.
También ha sido el año de las bodas. Tuve 7 de las cuales sólo falté a una. Para el 2014 ya tengo otras dos aunque espero que sea un año mas tranquilo en ese aspecto.
Tampoco me tocó la lotería así pues en cuanto a dinero pues andamos igual que empezamos, tirando.
La verdad que este 2013 lo señalé hace tiempo como mi año. Le puse esa etiqueta porque me gustaba el número 13 pero ha sido un año que ha pasado por mi vida sin pena ni gloria.
Antes cada 31 de diciembre solía hacer una lista de todas las cosas buenas que deseaba para el año nuevo, la guardaba en una cajita junto a algún recuerdo bonito y durante el año la sacaba para ir tachando aquello que se iba cumpliendo. Este año no lo haré. Hoy saqué la lista del año pasado y me he percatado de que no he tachado nada de lo que anoté, que no fueron pocas cosas. Así pues, este año no escribiré nada. Simplemente me marcaré un objetivo y lucharé hasta lograrlo, cuando esto suceda empezaré otro y así hasta que consiga mas o menos lo que espero de este nuevo año.
De momento hoy hemos conseguido reunirnos todas las amigas para tomar unas cañas por la mañana, hemos recibido la noticia de que una de ellas está embarazada y nos hemos alegrado por ella.
Esta noche saldremos de fiesta, nos pondremos guapas y bailaremos con unas copas de más. Terminaremos el año brindando con cava y tomando uvas con la familia y después disfrutaremos con los amigos hasta la hora de los churros.
Para mi ha sido un buen año, donde no me he cansado de aprender de todo lo que me rodea y al mismo tiempo de conocerme más a mi misma.
Deseemos que para el 2014 todos nuestros deseos e ilusiones puedan hacerse realidad.
¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
lunes, 23 de diciembre de 2013
Dulce Navidad
¡Al fin vacaciones! Este mes ha sido muy complicado, por eso apenas he tenido tiempo de escribir unas líneas, y no porque no me hayan sucedido acontecimientos sino porque diciembre es lo que trae, ajetreo de compras, regalos, dejar el trabajo terminado para el próximo año y mientras tanto seguir viviendo, que no es poco. Además me apunté a un pequeño curso de cerámica los fines de semana y ya era lo que me faltaba. Mi único día libre eran los domingos y me los he pasado tirada en el sofá descansando y viendo películas navideñas. Porque a mi me encanta la Navidad. Es de estos períodos del año que adoro por todo, las luces que hay en las calles, la gente de un lado para otro con sonrisas en la cara pensando en los demás...
A mi eso me llega, sobre todo porque soy una persona a la que le encanta hacer regalitos, aunque sean pequeños detalles, pero me gusta hacer manualidades dedicadas a personas que durante el año han sido importantes y han estado ahí para mi.
Este año además me dio por hacer tarjetas navideñas personalizadas, me costó bastante trabajo y horas de sueño, ya que las voy haciendo en mis ratos libres por las noches, pero cuando las han recibido y me han dicho que les ha encantado mi regalo... con eso yo ya soy feliz.
Algunas han quedado muy bonitas, por ejemplo la de un colega al que le encantan los búhos:
Otras llevaban algunos detalles, chuches para los más golosos, libros, o muñecas de foamy a imagen y semejanza. Cada una personalizada. Lo cierto es que mientras voy haciendo estas cosas sonrío dentro de mi imaginando la cara de la persona que las recibe y siento algo muy bonito en mi interior.
Este mes también es el mes de las cenas de Navidad con la empresa, los amigos, los familiares... no paramos de comer y beber en estos días. Desde octubre hay que empezar a ahorrar solo por la cantidad de dinero que se nos escapa en estas fechas, pero me alegra el que así sea, porque de cuando en cuando hay que permitirse pequeños caprichos para hacer felices a los que te rodean.
También es el mes de la lotería, pero como yo tengo la misma suerte en el azar que en todo lo demás, lo único que me ha tocado ha sido perder lo que había echado, pero al menos la ilusión estuvo ahí.
Ayer por ejemplo me invitaron a un concierto de villancicos navideños. No es que sea una entusiasta de este tipo de música pero como mi tía canta en el grupo decidí ir a ver la actuación y me sorprendió gratamente, sobre todo cuando cantaron canciones de Disney mientras el director tocaba el piano. Fue un momento precioso que me hizo recordar mi infancia y resaltar esa parte aniñada de mi que aún conservo.
Hoy me pasó algo muy curioso. Al hacer tantas felicitaciones a mano algunas las he mandado esta misma mañana. Obvio que no pueden llegar para Navidad pero al menos para año nuevo estarán en sus destinos. El caso es que iba corriendo a la oficina de correos para echarlas antes de que recogieran el correo, que he llegado con la lengua fuera. De repente al alzar la vista del suelo, un chico detrás del mostrador me miraba sonriente. Has llegado tarde me ha dicho, hace cuatro minutos que han recogido el correo. No podía creer mi mala suerte. He decidido resignarme y echarlas pese a saber que llegarían demasiado tarde. Mientras tanto me he puesto a hablar con el chico, era mas o menos de mi edad y parecía simpático. Cuando estaba pagando he visto que colocaba cartas para los Reyes Magos. Me ha gustado tanto que le he preguntado dónde iban esas cartas. Me ha respondido que a Madrid, una vez allí las conservaban un tiempo y luego no sabía. Yo le he dicho que quería escribir una. Hemos seguido hablando de ese tema y no sé muy bien cómo le he comentado que igual le pedía a los Reyes una cita para tomar café con el cartero tan simpático que tenía delante. Él todo sonriente me ha respondido que eso no hacía falta pedírselo a los Reyes y que estaba hecho. Así pues me he puesto tan nerviosa que no he parado de hablar y decir tonterías. Porque cuando me pongo nerviosa hablo mucho y no controlo lo que digo. A saber qué se ha pensado de mi, pero lo cierto es que me he divertido de lo lindo y yo creo que por su expresión él también.
Al final antes de irme le he comentado que cuando pasara Navidad y abriera la oficina iría a llevarle mi carta a los Reyes y de paso quedar para tomar un café. Él no ha parado de sonreírme tímidamente y me ha dicho que si.
Para rematar la tarde mi marca de chocolates favorita me ha escrito para decirme que me había tocado una caja de bombones.
Así es como empiezo yo las fiestas este año, porque quizás el 2013 no comenzó especialmente bien, pero siempre hay que poner de nuestra parte para que al menos el año termine mucho mejor o al menos sonriendo. Eso que no falte nunca.
Os deseo una muy feliz Nochebuena y ...
A mi eso me llega, sobre todo porque soy una persona a la que le encanta hacer regalitos, aunque sean pequeños detalles, pero me gusta hacer manualidades dedicadas a personas que durante el año han sido importantes y han estado ahí para mi.
Este año además me dio por hacer tarjetas navideñas personalizadas, me costó bastante trabajo y horas de sueño, ya que las voy haciendo en mis ratos libres por las noches, pero cuando las han recibido y me han dicho que les ha encantado mi regalo... con eso yo ya soy feliz.
Algunas han quedado muy bonitas, por ejemplo la de un colega al que le encantan los búhos:
Otras llevaban algunos detalles, chuches para los más golosos, libros, o muñecas de foamy a imagen y semejanza. Cada una personalizada. Lo cierto es que mientras voy haciendo estas cosas sonrío dentro de mi imaginando la cara de la persona que las recibe y siento algo muy bonito en mi interior.
Este mes también es el mes de las cenas de Navidad con la empresa, los amigos, los familiares... no paramos de comer y beber en estos días. Desde octubre hay que empezar a ahorrar solo por la cantidad de dinero que se nos escapa en estas fechas, pero me alegra el que así sea, porque de cuando en cuando hay que permitirse pequeños caprichos para hacer felices a los que te rodean.
También es el mes de la lotería, pero como yo tengo la misma suerte en el azar que en todo lo demás, lo único que me ha tocado ha sido perder lo que había echado, pero al menos la ilusión estuvo ahí.
Ayer por ejemplo me invitaron a un concierto de villancicos navideños. No es que sea una entusiasta de este tipo de música pero como mi tía canta en el grupo decidí ir a ver la actuación y me sorprendió gratamente, sobre todo cuando cantaron canciones de Disney mientras el director tocaba el piano. Fue un momento precioso que me hizo recordar mi infancia y resaltar esa parte aniñada de mi que aún conservo.
Hoy me pasó algo muy curioso. Al hacer tantas felicitaciones a mano algunas las he mandado esta misma mañana. Obvio que no pueden llegar para Navidad pero al menos para año nuevo estarán en sus destinos. El caso es que iba corriendo a la oficina de correos para echarlas antes de que recogieran el correo, que he llegado con la lengua fuera. De repente al alzar la vista del suelo, un chico detrás del mostrador me miraba sonriente. Has llegado tarde me ha dicho, hace cuatro minutos que han recogido el correo. No podía creer mi mala suerte. He decidido resignarme y echarlas pese a saber que llegarían demasiado tarde. Mientras tanto me he puesto a hablar con el chico, era mas o menos de mi edad y parecía simpático. Cuando estaba pagando he visto que colocaba cartas para los Reyes Magos. Me ha gustado tanto que le he preguntado dónde iban esas cartas. Me ha respondido que a Madrid, una vez allí las conservaban un tiempo y luego no sabía. Yo le he dicho que quería escribir una. Hemos seguido hablando de ese tema y no sé muy bien cómo le he comentado que igual le pedía a los Reyes una cita para tomar café con el cartero tan simpático que tenía delante. Él todo sonriente me ha respondido que eso no hacía falta pedírselo a los Reyes y que estaba hecho. Así pues me he puesto tan nerviosa que no he parado de hablar y decir tonterías. Porque cuando me pongo nerviosa hablo mucho y no controlo lo que digo. A saber qué se ha pensado de mi, pero lo cierto es que me he divertido de lo lindo y yo creo que por su expresión él también.
Al final antes de irme le he comentado que cuando pasara Navidad y abriera la oficina iría a llevarle mi carta a los Reyes y de paso quedar para tomar un café. Él no ha parado de sonreírme tímidamente y me ha dicho que si.
Para rematar la tarde mi marca de chocolates favorita me ha escrito para decirme que me había tocado una caja de bombones.
Así es como empiezo yo las fiestas este año, porque quizás el 2013 no comenzó especialmente bien, pero siempre hay que poner de nuestra parte para que al menos el año termine mucho mejor o al menos sonriendo. Eso que no falte nunca.
Os deseo una muy feliz Nochebuena y ...
jueves, 28 de noviembre de 2013
Acción de Gracias
Hace tan solo unos días, concretamente el lunes pasado, se celebró el día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. En las redes encontré este cartel que me gustó mucho y refleja muy bien lo que este día significa.
Estoy plenamente concienciada con el tema y sé lo que representa aunque no hable demasiado de ello. Sin embargo hoy ha sucedido algo que me ha hecho reflexionar.
En las noticias he podido ver como personas, por llamarlas de alguna manera, que han asesinado y violado han ido desfilando mientras salían de la cárcel debido a la derogación de la doctrina Parot. Sinceramente yo no sabía lo que era hasta que hace unos días ha salido en todos los medios de comunicación y he escuchado a los políticos hablar sobre ello. Parece ser que nadie, ni jueces ni tan siquiera el mismo presidente, están de acuerdo en que esto sea así, pero sin embargo no se puede hacer nada. No se quién ha hecho que estas leyes sean las que son pero me pregunto que si nadie está de acuerdo, salvo obviamente los encarcelados, ¿por qué esto se ha llevado a cabo? ¿Quién ha hecho posible que etarras cuyo menor delito es haber asesinado a unas 20 personas, violadores que no han recibido tratamiento alguno y asesinos de niñas entre otras joyas, estén fuera hoy mismo? Yo no lo sé, y posiblemente muchos de nosotros tampoco lo sepamos nunca.
Pero lo que mas rabia me ha dado ha sido escuchar las declaraciones del asesino de Anabel Segura tras salir de la prisión. Con sus maletas, su pelo largo y gafas de sol esperaba que fuesen a recogerle. Tras ver que nadie acudía pidió el teléfono a uno de los periodistas que allí se encontraban y llamó a uno de sus hijos. Mientras le preguntaban él decía haber pagado ya por lo que hizo, que si le hubiera pasado a alguno de sus hijos querría que el culpable siguiera en la cárcel pero que él sentía que ya había cumplido. Me llamó mucho la atención cuando explicaba que no había recibido tratamiento psicológico, que de todos los años que había estado tan solo había visto al psicólogo unos minutos y que no creía que fuera necesario, "si yo quiero ser bueno voy a ser bueno y si quiero ser malo voy a ser malo". Esas fueron sus palabras. A lo que añadió que ahora intentaría regresar a Madrid y trataría de reinsertarse o cobrar el paro mientras tanto, todo ello acompañado de una sonrisa socarrona en sus palabras.
Lo que he sentido tras escuchar estas declaraciones no es indignación, es vergüenza y horror por lo que veo y siento. Cómo una chica que salió a correr por su urbanización esa mañana fue secuestrada para conseguir dinero y cómo tan sólo 6 horas después del secuestro fue asesinada. Al igual que en el caso de la niña de 9 años que salió a jugar en las fiestas de su pueblo... no hay palabras.
Y hoy, unos días después de celebrar el día contra el maltrato a las mujeres ya estaban asesinando a otra chica de 26 años. En el fondo creo que esta sociedad poco a poco la hemos ido haciendo así.
Precisamente en el día de Acción de Gracias norteamericano, donde las familias se reúnen en la mesa para dar gracias por todo lo bueno del año, en España estamos rodeados de injusticias y terribles sucesos.
Mismamente esta tarde cuando volvía del hospital de visitar a una amiga, camino de mi casa un chico bastante mas joven que yo estaba parado delante de una chica que supuse sería su novia y gritando le decía: "llevas toda la semana a tu puta bola asi que ahora no me vengas con historias pedazo gilipollas". Escuchar esas palabras y ver a la chica mirar hacia abajo sin apenas decir nada me ha sentado igual de bien que si me pisan el dedo meñique del pie con un tacón de aguja de 10 centímetros. Me han dado ganas de decirle cuatro cosas al chico pero cuando ella ha visto mi cara de odio profundo me ha hecho un gesto como diciendo "shhhh no digas nada" y me he marchado a mi casa.
Rechazo profundamente este tipo de situaciones, quizás mi carácter me hace ser muy dura y que nadie sea capaz de decirme nada pero prefiero que alguien me tema a que me degrade, eso lo tengo clarísimo.
Finalmente expresar que todo lo vertido aquí es mi humilde opinión sobre temas que veo a diario pero que en días como hoy me han sobrepasado y he tenido que contar. Porque no todo son risas, contar anécdotas y batallas, en el día a día también pasan cosas trágicas a nuestro alrededor y debemos ser conscientes de ello.
Estoy plenamente concienciada con el tema y sé lo que representa aunque no hable demasiado de ello. Sin embargo hoy ha sucedido algo que me ha hecho reflexionar.
En las noticias he podido ver como personas, por llamarlas de alguna manera, que han asesinado y violado han ido desfilando mientras salían de la cárcel debido a la derogación de la doctrina Parot. Sinceramente yo no sabía lo que era hasta que hace unos días ha salido en todos los medios de comunicación y he escuchado a los políticos hablar sobre ello. Parece ser que nadie, ni jueces ni tan siquiera el mismo presidente, están de acuerdo en que esto sea así, pero sin embargo no se puede hacer nada. No se quién ha hecho que estas leyes sean las que son pero me pregunto que si nadie está de acuerdo, salvo obviamente los encarcelados, ¿por qué esto se ha llevado a cabo? ¿Quién ha hecho posible que etarras cuyo menor delito es haber asesinado a unas 20 personas, violadores que no han recibido tratamiento alguno y asesinos de niñas entre otras joyas, estén fuera hoy mismo? Yo no lo sé, y posiblemente muchos de nosotros tampoco lo sepamos nunca.
Pero lo que mas rabia me ha dado ha sido escuchar las declaraciones del asesino de Anabel Segura tras salir de la prisión. Con sus maletas, su pelo largo y gafas de sol esperaba que fuesen a recogerle. Tras ver que nadie acudía pidió el teléfono a uno de los periodistas que allí se encontraban y llamó a uno de sus hijos. Mientras le preguntaban él decía haber pagado ya por lo que hizo, que si le hubiera pasado a alguno de sus hijos querría que el culpable siguiera en la cárcel pero que él sentía que ya había cumplido. Me llamó mucho la atención cuando explicaba que no había recibido tratamiento psicológico, que de todos los años que había estado tan solo había visto al psicólogo unos minutos y que no creía que fuera necesario, "si yo quiero ser bueno voy a ser bueno y si quiero ser malo voy a ser malo". Esas fueron sus palabras. A lo que añadió que ahora intentaría regresar a Madrid y trataría de reinsertarse o cobrar el paro mientras tanto, todo ello acompañado de una sonrisa socarrona en sus palabras.
Lo que he sentido tras escuchar estas declaraciones no es indignación, es vergüenza y horror por lo que veo y siento. Cómo una chica que salió a correr por su urbanización esa mañana fue secuestrada para conseguir dinero y cómo tan sólo 6 horas después del secuestro fue asesinada. Al igual que en el caso de la niña de 9 años que salió a jugar en las fiestas de su pueblo... no hay palabras.
Y hoy, unos días después de celebrar el día contra el maltrato a las mujeres ya estaban asesinando a otra chica de 26 años. En el fondo creo que esta sociedad poco a poco la hemos ido haciendo así.
Precisamente en el día de Acción de Gracias norteamericano, donde las familias se reúnen en la mesa para dar gracias por todo lo bueno del año, en España estamos rodeados de injusticias y terribles sucesos.
Mismamente esta tarde cuando volvía del hospital de visitar a una amiga, camino de mi casa un chico bastante mas joven que yo estaba parado delante de una chica que supuse sería su novia y gritando le decía: "llevas toda la semana a tu puta bola asi que ahora no me vengas con historias pedazo gilipollas". Escuchar esas palabras y ver a la chica mirar hacia abajo sin apenas decir nada me ha sentado igual de bien que si me pisan el dedo meñique del pie con un tacón de aguja de 10 centímetros. Me han dado ganas de decirle cuatro cosas al chico pero cuando ella ha visto mi cara de odio profundo me ha hecho un gesto como diciendo "shhhh no digas nada" y me he marchado a mi casa.
Rechazo profundamente este tipo de situaciones, quizás mi carácter me hace ser muy dura y que nadie sea capaz de decirme nada pero prefiero que alguien me tema a que me degrade, eso lo tengo clarísimo.
Finalmente expresar que todo lo vertido aquí es mi humilde opinión sobre temas que veo a diario pero que en días como hoy me han sobrepasado y he tenido que contar. Porque no todo son risas, contar anécdotas y batallas, en el día a día también pasan cosas trágicas a nuestro alrededor y debemos ser conscientes de ello.
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